No voy a tirar cohetes, ni a ponerla por las nubes (para altas ya están sus naves...). Ha sido complicada de ver, me explico.
Quizá para la gente más joven resulte más sencillo, pero para mi, ha resultado un comparar continuo, sin poder evitarlo. Eso me ha impedido disfrutarla más. Aparecía un personaje y enseguida mi cabeza procesaba "ah!, este es igual al personaje de..." y así continuamente.
Igual, si no lo has visto el piloto de V (2009) deberías dejar de leer... Avisado quedas.
Ha comenzado como esperaba, el mundo que empieza a temblar (literalmente), pedazo de nave en todo lo alto, todo la gente nerviosita y dos escenas que destaco: el cristo que casi mata al cura cuando cae al suelo y ese avión en picado... Si cuando hay que ser bestia, mejor no andarse con tonterías.
Comienzan a desfilar los personajes.
Me impacta ver a Joel Gretsch -Jack Landry- (Los 4400) de cura, veremos si nos aparece ahí un "Pájaro Espino" con Elizabeth Mitchell -Erica Evans-, que pese a que casi a todo el mundo le gustase en Lost, a mi siempre me ha parecido de un soso de echarse a dormir. Me soprende mucho y para bien ver a Alan Tudyk (Firefly, Dollhouse...), pero como viene siendo costumbre poco me dura. Logan Huffman -Tyler-, el hijo de la prota, tiene una cara de muñeca que no me pega mucho... y se queda loco perdido al encontrase con la guapísima Laura Vandervoort -Lisa- (Smallville). Scott Wolf -Chad Decker-, que me encantó en Everwood, aquí tiene cara como de susto... pero como papel de periodista con ansias de todo, da el pego. Sin embargo, el personaje de Morris Chestnut -Ryan Nichols-, simplemente me encanta (imposible no compararle con el inolvidable Willy)

Pero quien más me ha sorprendido ha sido Morena Baccarin -Anna-, con lo guapa y maravillosa que la veía en Firefly, aquí la veo extrañísima, su cara me da un rollo raro-raro, yo no se si es ese corte de pelo, o su gesticulación. No el gesto no va a ser, porque básicamente no gesticula, tiene una cara que no se bien como definir, tendré que darle tiempo para pillarla. (No lo puedo evitar, Diana dejó el listón altísimo...)
Y bueno, qué decir de esa Nave Nodriza, por fuera impresionante, tampoco se han vuelto locos cambiándola mucho (cosa que me ha gustado, sabía que no sería redonda), pero algo me ha dejado loca cuando he visto su interior... Mejor no hablo, lo enseño:
Interior Nave Nodriza, Nueva York
Ciudad de las Artes y las Ciencias, Valencia
Y porque no he tenido arte para hacer la captura mejor... ¡pero venga edificios, oiga!
Destaco lo rápido que se ha descubierto que Anna oculta algo, y que los visitantes son reptiles, no han habido muchas sorpresas en ese sentido ni tensión, una reunión rápidamente organizada y un tío con toda la información. Esa escena muy chula, lo mejor, pero considero que nos lo han mostrado todo muy rápido. Exceptuando, eso si, las sorpresas de Morris Chestnut y Alan Tudyk, que vemos que son verdes, y que creo que han sido muy grandes.
Increíble el método anestesia + despelleje para ver si hay cabeza verde como método de comprobación previo:
Soy muy crítica, lo se. Sabía que con ella iba a serlo. Me ha gustado, claro que si, pero con sus pequeños peros, es lógico que tenga que acostumbrarme, los que vivimos aquella época creo es normal que lo tengamos en la memoria y nos surgan las comparaciones. Y es que no lo puedo evitar, V formó parte de mi vida, y sabía que me costaría ser objetiva.. Claro que le voy a dar tiempo, considero que lo merece. También he de decir que no soy muy amiga de la ciencia-ficción y salvo contadas excepciones (éste fue un ejemplo) no suelo asombrarme mucho al ver magníficos efectos especiales. Claro que he visto unos lagartos perfectamente mejorados, y ansío en ver el momento de verles comiendo una rata horrorosa (¡que no me defrauden¡), aquí será pura tecnología, cuando era pequeña, fue una auténtica revolución.
Veamos que le sucede al niño tonto este, al cura, a la del FBI, al lagarto renegado, al periodista pijo, a la lagarta pendón, a la lagarta simplemente lagarta y hasta al apuntador, que aquí, hay para todos. ¡Menudo culebrón!
Yo, para ser feliz, quiero una nave.














