Han sido 7 días difíciles de calificar, increíbles, desconexión total. He hecho y conseguido cosas que jamás pensé que conseguiría, ni gente, ni móviles, ni estrés, ni... bueno, el resto es solo mio. Un 10.
Vengo con un síndrome post-vacacional alucinante que espero que pase pronto, pero con las pilas bien cargadas, cosas que necesitaba y mucho.
Mil gracias al protagonista principal de mis vacaciones, por conseguir que hayan sido tan perfectas, y a todo su alrededor, por llegar a hacerlas mejor todavía.
Ahora vuelta a mundo real, a la vida diaria, a mi trabajo...
¡Ya estamos aquí!

